24 de abril de 2006

Y al otro lado, ¿un espejo?


No es que soñara con ser Verónica.

Con tener el cielo en mis ojos y crear un
océano en los tuyos. Unos labios intensamente rojos y una fresca carcajada de verano, implosiva en tu alma, explosiva tras ellos. lo sabes.

No quería un pelo largo, azabache, unos andares de sueño...

no si el ónice de las hebras no
abrazaba tu cara, si los pasos no se hundían sobre tu
huella en la arena de esta playa. Yo no supe dibujar
mal mi retrato y que todos me
reconocieran en él. No quise adorar el
magenta, tostarme
los hombros al
sol. Ser una roca. Inalterable. Sólo quería,
sólo me moría por que
me dijeras:


Verónica era sólo una excusa... porque Verónica eras .

4 comentarios:

fj dijo...

cada palabra del texto es tan preciosa y tan intensa... pero es que se queda casi en una anécdota con esa imagen de la super-modelo de la foto... ;) a ver si me la presentas un día!!! :P

muitos bicos linda!

Anónimo dijo...

bienvenida otra vez, inchina... siempre se te echa en falta.

cuantas veces hemos cruzado los dedos, cerrado los ojos y repetido mentalmente: "que me lo diga, que me lo diga...". A veces sin darte cuenta, se te escapó en un susurro (cosa de la emoción) ;-)

Bonito texto, Verónica (entonces).
Un besazo.

Unknown dijo...

es un gusto leerte nuevamente...

este escrito me dejo con un sabor extraño como de incertidumbre con tristeza... pero supongo que me recordo algo

saludos nos seguimos escribiendo

Antonio

Lucecilla dijo...

Me ha llegado al fondo...Será que Verónica soy yo? Ah...pues si...si hasta lo pone en mi DNI jeje
Parece que volvemos a la vez :) Un beso!