23 de agosto de 2006

Comunicando


A veces me da la risa. Parece que estoy loca, pero me río sola y sucede cuando caigo en que a ti te da también, tal y como solía pasar con las mismas tonterías de siempre. Es una carcajada intensa que compartimos sin siquiera mirarnos a los ojos, tan sólo con imaginar curvarse la fresca comisura de unos labios: los nuestros.
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Me río sola cuando espero tus improbables llamadas porque sé que a ti te pasa lo mismo. Me siento a liar un cigarrillo pensando en lo que escribimos hace dos minutos tras media hora intensa de recordar y recordar. Tú abres un caramelo a cientos de años luz y recuerdas que yo siempre guardaba los envoltorios...
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Entonces sé que sonríes. Lo haces porque, aunque no te llame, sabes que yo estoy pensando en ti del mismo modo por cualquier otro motivo ahora mismo. Piso tus playas, pisas mis calles... tropiezo con mi vida y la tuya y todo ocurre siempre en distinto espacio y tiempo.
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Y al final me pregunto si es que hay cosas que nunca cambian, aunque pasen dos o tres años luz de esos y el teléfono siga comunicando.
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Siempre odié cuando comunicaba, ¿y tú?

7 comentarios:

Vicente Torres dijo...

De nuevo por aquí y eso es un motivo de alegría.
Ojalá te llamen y te cuenten muchas cosas hermosas.

Anónimo dijo...

bueno... seguro que te estaba llamando a tí al mismo tiempo...

no sé si durará siempre, pero te deseo que como mínimo, dure el tiempo que tú desees...

Un besito, Inchina.

Pd: yo también guardo los envoltorios de caramelos ;-)

fj dijo...

qué maravillosamente bonito escribes cuando te pones, jodía :) a ver si te prodigas un poquito más, que nos tienes racionaos los post :P

bikiñoooos

Lucecilla dijo...

Es que si no comunica no tendría ese suspense. Quizás tenga razón greta y te estaría llamando él a ti. Pero son más importantes las carcajadas.
Yo siempre odié hablar por teléfono.
Un bico!

Unknown dijo...

hola mujer... que gusto es que te comuniques con el o con nosotros... que la dicha siempre alcanza algunas veces nuestras vidas.. y que risa da cuando dos encuentran esa sincronia.

un beso y buenas letras como siempre

Antonio

Clara dijo...

Es curioso, hoy necesitaba algo parecido a tu texto, que me haga pensar que tal vez también del otro lado, alguien esté ahora pisando mis calles.

Cascabel dijo...

reirse a solas de sorpresa es sintoma de una mente sana!!!