
Nada permanece - me he dicho siempre-. La ciudad, la gente, los solares... siempre hay alguien que construye algo encima, encima de la ciudad, de la gente, de los solares. Y si te alejas es peor, porque percibes el doble de cambio.
Pero qué nos duele más, ¿que se construya o que se destruya sobre aquello que queremos? Porque de las dos formas, hemos perdido lo que inicialmente amábamos. Es como si después de cuatro años vuelves a tu viejo barrio obrero, donde pacía un burro y los niños bajaban la cuesta en los carros de basura, y ves grandes y lujosos edificios de piedra labrada y la policía patrullando cada media hora. O como si un hombre hubiera vuelto a Mostar en 1995 y hubiera encontrado las ruinas de lo que fue el barrio rico y hectáreas de parques naturales convertidas en cementerios.
También como si ese mismo hombre vuelve en 1995 de Mostar con 15 kilos menos e imberbe tras la presión de dos años de guerra. O si después de tres años te encuentras a alguien a quien quisiste pero que ya no es quien querías, porque ya no confía en ti y tú ya no le conoces. La cuestión es que, construyendo o destruyendo, nada permanece.
La peor parte es cuando una, desencantada de la vida tras algún que otro golpe, cree que algo sí ha permanecido. A pesar de la distancia, de los años y las peleas. ¿Cómo es posible que ella permanezca? No ha cambiado nada, todo es absolutamente igual. Las bromas, las anécdotas, los gestos, las expresiones. Es idéntica, hasta en la forma de caminar. Pero algo no cuadra en todo esto. A pesar de que todo es igual, mis bromas, mis anécdotas, mis gestos, mi apariencia... algo no encaja en esta escena.
Y es que esta vez he sido yo la que ha cambiado.
- No te lo puedo decir, prometí no contarlo.
9 comentarios:
Es curioso q pongas este post... justo ayer pasé por mi viejo barrio y había cambiado todo. Habían destruido las casitas para levantar bloques de edificios, un parque donde antes había un solar vacío, la pequeña tiendecilla donde comprábamos el pan los domingos es ahora un videoclub... Sin embargo, mientras caminaba por allí, recordaba a las personas con la que compartí aquella época, los grandes momentos vividos, lo que hemos cambiado todos desde entonces... y comprendí que hay algo que no cambia: la sonrisa nostálgica de un recuerdo dulce :)
Todos cambiamos, a veces los cambios son más drásticos, pero hay que intentar que los cambios sean para mejorar.
Saludos,
los cambios van de la mano del tiempo...
a mí me jode, porque soy una nostálgica, pero mi niña, es lo que hay...
un besito
ayer en una peli escuché esta frase:
el mundo no desaparece cuando cierras los ojos...
en realidad se puede interpretar de varias formas, todo cambia pero recuerdas algo, y en cierto modo permanece en ti la esencia de lo q hubo con la realidad actual. A veces las cosas cambian sin poder evitarlo, y otras se evitan los cambios por no querer hacerlos...
a ti a veces te pasa como a mí, q echamos de menos incluso la hoja q cayó al suelo aquel día lejano q pasamos por un parque al q ahora echamos de menos hacer una visita... y es inevitable recomponer la escena aunq sepamos q no existe más.
Pero los escombros de un edificio son más fáciles de limpiar q un recuerdo, no lo olvides ;)
bicos!!
Yo estoy de acuerdo con que todo cambia, nada permanece, aunque nos entristezca, pero y si se quedase todo siempre igual? Entonces nos entristecería que nada cambiase?
Puede que cambies en mil aspectos distintos, pero nunca cambias de verdad, siempre queda algo que hace que seas tú y no otra persona.
todo a nuestro alrededor esta en continuo proceso de cmabio. la vida es dinamica, y siempre fluye como los rios..."nuenca te bañaras dos veces en el mismo rio..." siempre cambia, pero lo esencial permanece. SIempre permanece...
que tan rapidos pueden ser los cambios o que tan lentos... hay veces que nos cuesta la vida... pero asi es en efecto y todo sucede sea en el exterior o en el interior... y la vida se vuelve a levantar enfrente de nosotros y nosotros continuamos en ella..
caray... hay cosas que cambian para no volver a ser lo que fueron ni tantito.. pero para eso somos adaptables a libertad.
saludos
Aullido
justo me acordé de Mostar cuando empecé a leer y aún no lo habías mencionado...
todo cambia, evoluciona o involuciona, pero nada es constante.
Besos, de Iván de rosanegra.
Todo cambia, nosotros mismos aunque no lo percibamos también... Es bueno que te des cuenta de tus propios cambios, pues harán conocerte mejor y tomar decisiones en consecuencia...
Cada poco tiempo el entorno, las ciudades, los pueblos, adquieren nuevos matices, se van modernizando, y es muy difícil que quede como antes... también hay que asumirlo...
Un abrazo.
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